miércoles, 16 de enero de 2008

PINTURAS


Autodidacta y catalana, nacida en Sitges (Barcelona), vecina de Albox (Almería) desde muy pequeña, y estudiante de la Universidad de Granada, Raquel Aranda Amate es una artista de la forma y el plano de color, que dirige su obra con el juego de manchas de planos de color que forman un rostro expresivo formándose de tal forma como si el rostro fuese un puzzle, que a su vez se une por diferentes colores formando rostros que desea expresar sentimientos mas que rostros expresivos. Por lo que el tema principal de la obra de la artista es una experiencia de la mirada que puede llegar a inquietar y llenar de desasosiego cuando nos consideramos observados.

La expresividad es la protagonista de la obra, por lo que la mayoría de sus obras son rostros expresivos y llenos de intencionalidad, por lo que la mirada forma parte de lo mas profundo de la obra, siendo ella la que impacta e impresiona a todo aquel que mira a sus retratados. La mirada produce miedo en la sociedad y nadie se atreve a dirigirse al otro. Sus rostros son como el juego infantil en el que has de aguantar la mirada ajena y derrotarla, obligándola a apartarse. No expresa sólo lo que conoce, sino también, lo que siente, lo que ve y toca, siempre con el conocimiento sensible de todo ello adquirido previamente, antes de la ejecución.

Existe en gran parte de su obra una insistencia del yo, por lo que el tema tiene que ver con el contenido, y el artista debe identificarse a si mismo con el tema. Es fácil interpretar las obras del artista, ya que se deja entrever todo aquello que el artista ha querido reflejar del retratado, con una fácil lectura llena de emociones, sentimientos y expresiones que dejan ver todo aquello que es evidente y que la negación del presente sólo significará negarse a uno mismo.
Muchas de las obras se pueden ver en http://raquelarandaamate.artelista.com/.